Inevitablemente, llegará una Olimpíada en la que no se romperá ningún récord. Ni el típico de los 100 metros llanos, ni los más extraños de lanzamiento de garlompa en llamas o balonmano frisón.
Ninguno en absoluto.
Asistiremos atónitos a las mismas marcas mundiales de olimpíadas anteriores, ni un centímetro más, ni un segundo menos.
Será la hora de los grandes debates y los agoreros discursos: "¿Llegó la humanidad al límite de sus posibilidades físicas?"
Lo más probable es que enseguida se incorporen nuevas disciplinas, donde todavía podamos evolucionar, como el aqua-dance en vino moscato o la redacción de más tweets en 10 segundos, versiones manos libres o con una mano atada.
Pero a la larga volverá a pasar, y nadie será capaz de quebrar una marca olímpica. Y si priva la coherencia no se permitirá incorporar ningún deporte desconocido y ridículo, como el lanzamiento de caber.
Lo que también es muy probable que ocurra, es que para entonces habremos mejorado nuestros cuerpos con implantes biónicos y tecnología robótica.
Aunque al principio estas personas serán resistidas como atletas, y no se les permitirá participar por ventaja deportiva, llegado el momento serán llamados no sólo a participar sino a romper todos los récords conocidos.
Creo que pasará mucho antes, pero una fecha lindísima sería el año 3.811, para que los mencionados agoreros apocalípticos lo asemejen a Job 38:11 "Llegarás hasta acá, pero no más allá".
Y los robocops los atropellen y los pasen por arriba, libro incluido.

Creo que se inventaran nuevas disciplinas!
ResponderEliminarSeguro, Silvia, pero también habrá que incorporar a los "mejorados". Gracias por comentar!
ResponderEliminarSeguro, Silvia, pero también habrá que incorporar a los "mejorados". Gracias por comentar!
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